Tendencias en la construcción para el 2018 

 

Este fin de año o, si cabe decirlo, el final de esta década viene con una serie de transformaciones importantes en la manera como el ser humano se apropia de los espacios, los concibe y los construye. Esto va de la mano con los desarrollos tecnológicos que intervienen en todas las etapas de este proceso aportando nuevos usos para los materiales, nuevos diseños y una optimización de los recursos que responde a los retos de estos tiempos de constante preocupación por el desarrollo sostenible de la civilización.

Por eso aquí vamos a hacer un recuento de esas ideas que marcan el camino de lo que son las construcciones de hoy, pensadas para habitar el planeta del mañana.

Hoy gana mucha fuerza la construcción en seco a partir de la técnica Steel framing que consiste en hacer uso de perfiles de acero estructural galvanizado de bajo espesor para conformar paneles cuadrados sobre los cuales se montarán las placas que conforman la edificación. Esta técnica tiene varias ventajas siendo las principales: la posibilidad de armado simultáneo de las diferentes estructuras; su resistencia y flexibilidad, ideal para las construcciones antisísmicas; su capacidad de aislamiento térmico que representa una reducción en los gastos de calefacción y refrigeración; por tratarse de una construcción en seco, los tiempos de obra se optimizan; ofrece posibilidades más amplias en cuestión de diseño y se adapta a cualquier terreno y a cualquier clima.

 

Por domótica se entiende la posibilidad de integrar la tecnología en la interacción con los diferentes objetos y sistemas del hogar. Aquí es donde el denominado “Internet de las cosas” cobra una importancia vital en el desarrollo de entornos cada vez más automatizados y amigables. Se trata de una tendencia que permite controlar los sistemas de seguridad, calefacción, electricidad, acueducto y algunos de los electrodomésticos a través de aplicaciones instaladas en el teléfono celular y conectadas por medio del wi-fi de la casa. Este tipo de tecnologías son cada vez más solicitadas por los usuarios y su implementación, gracias a los avances de la tecnología y la masificación de su acceso, resulta económica y eficiente. Desde la detección de incendios o fugas de agua hasta la apertura y cierre de las persianas, es posible manejarlo todo desde la distancia gracias a los avances tecnológicos de la domótica que cada día cobra más fuerza en las construcciones residenciales y parece ya indispensable en el diseño de espacios empresariales.

 

 

Es evidente la necesidad de implementar construcciones que obedezcan a lineamientos de responsabilidad con el medio ambiente, que procuren nuevas formas de obtención de energía y reduzcan la huella de contaminación que le devuelven al ecosistema. En este sentido, la noticia más relevante para el país fue la promulgación de la Resolución 030 de la Comisión Colombiana de Regulación de Energía y Gas (CREG) que establece que todos los colombianos pueden producir su propia energía solar o de cualquier otro origen e incluso venderle al sistema los kilovatios que resulten como excedentes de consumo. Desde luego, esto ha significado un aumento en el número de edificaciones que apuestan por el uso de energías limpias renovables como alternativa al uso de las fuentes tradicionales. De igual forma, también se abren paso los sistemas de aprovechamiento de las aguas lluvias y las construcciones que usan la energía eólica para la refrigeración. Esto, sin duda, será una necesidad en los años venideros.

 

 

Esta orientación hacia lo eco-friendly que, más que eso, parece convertirse en el símbolo de una nueva era, desde luego ha influido notablemente en las tendencias del diseño que hoy se caracterizan por la creación de espacios amplios donde la presencia del verde natural de las plantas parece reconquistar el lugar que tuvo en décadas pasadas. Y no solo en los interiores, las denominadas “fachadas verdes” que son el fruto de una arquitectura consciente de la necesidad de atenuar el impacto ambiental, parecen ser la nota predominante en sectores como el centro de las ciudades, donde la polución se concentra por el tráfico vehicular. Bogotá, Medellín, Cartagena y Barranquilla lideran en Colombia el listado de edificaciones con el certificado internacional LEED (siglas en inglés para Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental).

 

 

De la mano la tecnología, puesta al servicio del diseño, el ser humano encuentra cada día una manera más responsable de cohabitar el planeta; con mayor confianza en los materiales que utiliza y en los resultados que obtiene. Pero, sobre todo, con la mirada puesta en un futuro sostenible y desarrollado que se construye con las ideas de hoy.