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na mujer campesina que se levanta a las 4 de la madrugada para entregar una carga de jugosas mandarinas en la carretera de Nocaima. Un padre de familia que vive en Kennedy pero lleva a sus dos pequeñas hijas en bicicleta hasta el colegio antes de irse a trabajar como operario en una fábrica en Suba. Un indígena Embera que atraviesa todos los días el río Baudó en una pequeña chalupa para llevar a una maestra que le enseña a los niños de su caserío a hablar la lengua de su cultura. Una mujer con discapacidad que visita las escuelas rurales del área de la Mojana, en Córdoba, para hablarles a los estudiantes de la tolerancia y la solidaridad. Un empresario que decide endeudarse para ampliar la operación de su planta de manufactura porque sabe que redundará en su beneficio y en el de las familias de sus empleados. ¿Qué tienen todas estas historias en común? Son historias de guerreros.

 

G&J ha creado un personaje para representar sus valores y sus objetivos. Ese personaje se conoce como “El Guerrero de Acero”. Un héroe que encarna las cualidades por las que desea ser reconocida la empresa. Al principio, este artículo era sobre eso: una historia épica que ilustraba en un contexto medieval, todas esas actitudes propias de los grandes guerreros que libraban batallas por la libertad y el honor de su gente.

 

De pronto, cuando leía acerca de las características de este personaje, empezaron a borrarse de mi mente esos paisajes palaciegos a orillas de ríos como el Rhin, el Támesis o el Sena. Ya no se veían tan claros los majestuosos castillos y las catedrales góticas europeas. Entonces empezaron a aparecer estos héroes locales y cotidianos de los que hablamos al principio. Los espesos bosques se convirtieron en sembrados de plátano en el Darién; los ríos no fueron otros que el Cauca, el Atrato o el vasto Magdalena; y las gestas, todas esas que se libran cada día en los diversos rincones de la geografía nacional. En cada esquina de este país hay mujeres y hombres inquebrantables que se levantan con una misión clara: ser felices y hacer felices a otros. Desde las primeras horas del día, y hasta las últimas de la noche, nuestros Guerreros de Acero, se enfrentan a todos los dragones de sus propias realidades y se sobreponen para alcanzar sus metas y, de paso, servir de inspiración a todos los que les rodean.

 

 

Incansables deportistas que tienen un compromiso con su futuro; mujeres de ciencia que ponen su inteligencia al servicio del desarrollo; maestros de obra que levantan construcciones con tenacidad; pensadores creativos que inspiran en sus seguidores una actitud crítica, autoridades que asumen su gestión con ética y empoderamiento para servir a la sociedad; padres de familia que asumen con valentía el reto de ser el apoyo de sus hijos; artistas recursivos y perseverantes que plasman en sus obras el momento histórico que viven; profesores de escuela que se convierten en mentores y ejemplos de liderazgo para los jóvenes; ayudantes de fábricas que cumplen sus tareas con dedicación y entrega para el progreso de todos; arquitectos apasionados que piensan la ciudad como un lienzo, abogados con el coraje que se requiere para buscar la verdad, ingenieros visionarios que transforman la realidad de una comunidad; artesanos emprendedores que moldean la materia para convertirla en cultura. Todos ellos vestidos con esa armadura de la resistencia, con ese traje irrompible del tesón. Y en sus corazones, como si fuera el propio crisol, hierve el metal con el que se forjan las armas que construyen cada día para enfrentar sus dificultades; las herramientas que despliegan para crear una nueva realidad para sí mismos, para los suyos, para sus comunidades; en su mente se trazan los planos de los cimientos sólidos que necesita el futuro.

 

Usted que lee esto, seguro tiene historias épicas que contar también. Lo invito a que recuerde con orgullo esos momentos de su vida en los que ha trabajado de manera creativa y paciente, en los que ha sido un inspirador para otros, en los que ha renacido de las cenizas para volar aún más alto. Sí, usted también ha sido ese Guerrero de Acero que encarna los valores que G&J representa en sus productos, en sus procesos y, sobre todo, en sus equipos de trabajo y su disposición para servir.

 

Así que, si en algún momento se encuentra con una imagen publicitaria que muestre a nuestro personaje, recuerde que debajo de esa armadura hay un héroe que enfrenta situaciones reales con creatividad, empeño, paciencia y liderazgo para beneficio de todos. En cada uno de esos colombianos que construyen día a día esa porción del mundo en el que viven, que levantan el futuro de nuestro país con sus manos y sus ideas, se esconden los mejores ejemplos de lo que es ser un Guerrero de Acero

 

Ese que comienza y termina con el reto, motivado siempre en proteger e inspirar a otros, se encuentre en el ambiente que se encuentre.

 

Ese que tiene la necesidad de dejar su huella en el mundo a consta de un gran sacrificio.

 

El cual se caracteriza por superar cualquier adversidad, esta dispuesto al cambio y la transformación. Día a día moldea su liderazgo transformador que transmite a su gente para volverlos lideres ejemplarizantes, donde las bases del futuro dependen de cada uno.

 

 

Valores y cualidades que lo describen:

 Compromiso

 Valor

 Inteligencia

 Pasion

 Tenacidad

 Recursivad

 Capaz

 Trabajo

 Lucha

 Empoderamiento

 Mentor

 Buen ser humano

 Gestor

 Visionario

 Valiente

 Apoyo

 Dedicación y entrega

 Persistente

 Lider ejemplarizante

 Emprendedor

 Respeto

 Perseverante

 Inteligente

 Constante

 Guerrero

 Fuerte

 Valiente

 Comprometido

 Coraje