Finalizo 2017 y es preciso hacer una mirada retrospectiva al panorama del acero en el país y comprender como enfrentando  las distintas dinámicas en la que todos los agentes del campo del acero tienen su participación activa.

Según Camila Tora, la directora de productores de acero en Colombia ANDI, la industria del acero ha crecido un 13% entre el 2007 y 2017. El país se establece como el tercer productor más grande de este metal en Suramérica y el cuarto en Latinoamérica.

 

Gracias a situaciones como el paro, la restricción de agua y la reducción de energía, el año pasado la industria perdió 20 puntos de participación en el mercado, aun cuando podía crecer a un 30%. Por esta razón, el gobierno está implementando estrategias para desarrollar y fortalecer la industria, entre las que se encuentran: imponer la marca ‘compre colombiano’, se establezca una sana competitividad entre las compañías de acero, luchar contra el contrabando y promover la certificación del acero de calidad y anti-sísmico.

Sin embargo, a pesar de este panorama, esta industria siempre se está reinventando y ya se está empezando a equilibrar su oferta y demanda en el mundo. Hasta el momento, en Colombia se han invertido 274 millones de dólares en los últimos cinco años, pero se espera que se invierta 122 millones más hasta el 2020 gracias a que la industria está capacitada para crecer un 37% más.

Dentro de las inversiones que va a realizar Colombia hasta el 2020 se encuentran las obras civiles con 72,4 billones de pesos, vivienda con 52,3 billones y educación con 4,5 billones. Esto da un total de 129 billones que se suman con 65 billones de capitales privados, lo que da un total 194 billones cuyo 20% es producido por los productos metalúrgicos básicos como el acero.

Esta cadena de valor no solo representa más crecimiento para el país, sino su desarrollo sostenible, ya que esta industria aporta un 91% de agua recirculada, 7 mil árboles plantados y $60 millones de dólares en los últimos cinco años.

 

¤ UNA MIRADA AL AÑO ANTERIOR


El mercado siderúrgico de América Latina se ha visto impactado en los últimos periodos por la desaceleración de las economías regionales y por la sobrecapacidad instalada de China para producir acero, de manera que la producción que el país asiático no consume ingresa a otras naciones a precios muy bajos o de manera ilegal. La OCDE estima que China tiene una sobrecapacidad instalada de 450 millones de toneladas, lo que obliga a los productores a exportar su producción a bajos precios. Además, la desaceleración del país asiático ha ocasionado reducción del consumo e incremento en las cantidades disponibles para enviar al extranjero. La industria colombiana no ha sido ajena a esta situación y se han empezado a sentir las consecuencias, que se considera podrían ser peores si la moneda colombiana no estuviese tan devaluada respecto al dólar. De hecho, representantes del gremio creen que una cantidad considerable de empleos en la industria siderúrgica colombiana se encuentran en peligro por la competencia desleal de China.

 

En diciembre de 2016, los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) debían decidir si China era o no reconocida como una economía de mercado. “Aunque los principales productores y consumidores de acero se negaron a reconocerle el estatus de economía de mercado, países como Australia, Islandia, Perú, Chile y Suiza aceptaron al país asiático bajo estas características, pues tenían como objetivo consolidar tratados comerciales con dicho país”, señaló la Andi. En el periodo 2011-2016, se impusieron cerca de 285 nuevas medidas de defensa comercial contra China. El sector de acero sigue siendo el que más medidas de defensa comercial ha impuesto históricamente, con el 30%.

En la actualidad, Colombia cuenta con pocos productores de acero, ubicados principalmente en Cundinamarca y Boyacá, y su capacidad instalada se aproxima a los 1.8 millones de toneladas. Esta producción es dirigida en su gran mayoría al sector de la construcción.

 

Es importante destacar que Boyacá concentra la mayor participación de fabricación de ese producto en Colombia, ya que produce más del 75% del acero nacional. De los empleos que el sector genera en el país, el 46% está en ese departamento. Si se considera la parte metalmecánica, este sector representa entre el 12% y el 14% del PIB industrial de Colombia.

Esta región ha sido una de las más afectadas por el ingreso del acero chino. Mauricio Castro, presidente de Sintrametal seccional Tuta, ha indicado que “se trata de una competencia desleal, porque infortunadamente en el país no hay nada subsidiado, mientras que en China se produce con subsidios de energía, subsidios de mercado; al igual que lo hacen Trinidad y Tobago y Turquía, y esta condición pone en alto riesgo el mercado nacional”.

 

¤ ESPERANZA


Se espera que con el desarrollo de las energías renovables y fotosintéticas, la industria pueda implementarlos a futuro en su modelo de producción para ser más amigables con el medio ambiente. Sin embargo, todavía falta mucho para migrar a estos tipos de energía.

Finalmente, para la industria del acero es muy importante encadenar el desarrollo del gobierno con este mercado para que crezca al mismo ritmo de los proyectos bandera del país.

 

Tomado de: Alejandra Salazar en www.fierrosindustrial.com y www.sectorial.co