Desde el primer momento, cuando pensamos en decorar nuestra casa o apartamento, consideramos una serie de atributos que se convierten en el objetivo principal de esta tarea de diseñar el interior de nuestra vivienda. Tales atributos abarcan una amplia variedad de gustos e intenciones que plantean un delicado equilibrio entre lo práctico y funcional y lo estético.

En este ejercicio de pensar en la imagen de nuestra casa, la elección del piso correcto para cada ambiente representa un enorme reto para el propietario. Por eso queremos ofrecerle una guía de las tendencias en pisos para el 2019 que le permita tomar las decisiones que mejor se acomoden a sus gustos y necesidades.

 

 

Uno de los primeros criterios que se tiene en cuenta a la hora de instalar pisos en lugares como la sala o las habitaciones es la calidez. En este sentido, el rey de los materiales sigue siendo la madera. La naturaleza de su textura y color, que entremezcla nudos y vetas en una amplia variedad de tonos, le da a cada ambiente ese carácter acogedor que a veces resulta tan esquivo con otros materiales. Sin embargo, los usuarios se quejan a menudo de la frecuencia con la que hay que hacerle mantenimiento a este tipo de superficies para conservar sus cualidades originales. Una alternativa que viene con mucha fuerza desde finales de 2017 y se mantiene todavía son los pisos laminados que imitan los diferentes tonos y acabados de la madera. Esta opción gana más adeptos cada día pues resulta ser un matrimonio perfecto entre la calidez que se quiere lograr y la practicidad a la hora de la limpieza. De cualquier manera, es importante analizar con atención las sutiles diferencias entre los dos tipos de materiales, pues si bien tienen un aspecto visual muy similar, al tacto se nota la diferencia. Una vez más, todo es cuestión de saber elegir.

 

La decoración vintage para los baños parece haber llegado para quedarse. Por esta razón, algunos diseñadores recomiendan también la instalación de pisos elaborados con maderas resistentes e impermeabilizadas que hagan juego con los tazones de lavamanos y las tuberías de tinas y duchas elaboradas en cobre. Aunque también aparece en el panorama una competencia para la madera en este espacio: la decoración con patrones geométricos. Directamente desde los años 60, vuelven las figuras romboides o circulares,  de colores altamente contrastados, que a veces imitan patrones decorativos griegos o nórdicos antiguos o que simplemente son un juego de formas que ayuda a darle a este espacio la sensación de vivacidad que combina a la perfección con estas decoraciones retro.

 

 

Otro de los criterios más tenidos en cuenta a la hora de pensar en pisos es la percepción de espacios amplios. En este sentido hay una línea clara que apunta a los pisos en porcelanato. Una de las principales características que observan los diseñadores para inclinarse por este material es que en la mayoría de los casos el espacio que queda entre las piezas es casi nulo. Esto, no solo ahorra el engorroso trabajo de emboquillado, sino que, visto en perspectiva, brinda a los espacios una sensación de amplitud que relaja. Su resistencia al tráfico lo hace ideal para las superficies de mayor tránsito como la cocina donde el riesgo de contacto con diferentes líquidos es una prueba que este tipo de piso puede superar fácilmente. Además está la posibilidad de instalar un porcelanato esmaltado que, acompañado de la correcta iluminación permite percibir lugares de la casa como espaciosos y brillantes.

En ambientes externos, los porcelanatos con acabado mate y diseños de color arena con una fina rugosidad proporcionan una impresión de naturalidad que combinada con las decoraciones de tendencia eco le dan a los balcones, patios y antejardines una personalidad muy acorde con las tendencias actuales.

 

Otro elemento indispensable a la hora de tomar decisiones es el color. Resulta casi imposible establecer un patrón específico, bien dicen los españoles al respecto: “para gustos, los colores”. Sin embargo hay tendencias que es bueno tener en cuenta porque representan el espíritu de los tiempos, por llamarlo de alguna manera. En este caso, los colores neutros, pintan el escenario propicio para la combinación de colores que traerá el mobiliario. Pero no se trata de instalar pisos grises por toda la casa, todo lo contrario, se trata de aprovechar la explosión de tonalidades que hay entre el blanco y el negro. Incluso los diseñadores abren la paleta para incluir las diversas gradaciones que van desde el beige hasta el marrón. En este sentido las cerámicas y los laminados que imitan el mármol ofrecen una amplia gama de estilos con veteados gruesos o finos que van de acuerdo a cada lugar de la casa. A esto hay que agregarle los diseños que comprenden un rango enorme entre las geometrías y las asimetrías. Y finalmente los relieves que vienen con mucha fuerza en las aplicaciones para paredes y que, con la luz del día o la iluminación propia de la casa, trazan unas delicadas sombras que le dan movimiento a la decoración.

Sin duda, aunque haya muchas opciones para escoger, o aunque las tendencias apunten hacia una dirección determinada, lo mejor de este juego de balancear colores, texturas, materiales y estilos es lograr que nuestra casa proyecte de alguna forma, nuestra esencia.